7 consejos sobre educación emocional para niños

El taller de emociones está a cargo de un psicólogo socio de Asped, quien comenta la importancia de enseñar a los niños sobre las emociones.


Niña demostrando alegría, una de las emociones básicas de la vida humana.

Las emociones forman parte de nuestra vida desde nuestros primeros segundos en el mundo. La primera tristeza en la vida suele aparecer en el momento del parto, en la separación de la madre y el bebé. Una de las primeras alegrías llega un poco más tarde, cuando se sostiene al bebé en el regazo y se lo amamanta. Crecemos y seguimos viviendo con diferentes emociones cada día, aprendemos a reconocerlas y demostrarlas. En algunos momentos controlamos ellos, en otros, ellos nos controlan. Este viaje de aprender a lidiar con las emociones es largo y, a menudo, dura toda la vida. ¿Cómo manejar bien estos sentimientos? Hoy en día, tener salud emocional es un objetivo perseguido por muchas personas y familias. En los últimos años ha crecido la discusión sobre las emociones, la maduración y el desarrollo personal a medida que han comenzado a aparecer muchos problemas emocionales en diferentes hogares. Es un hecho que el ajetreado estilo de vida de nuestra sociedad y el desconocimiento de la inteligencia emocional son escenario de relaciones disfuncionales en el hogar, con el trabajo y con los amigos. Estudiamos toda la vida para trabajar bien y construir carreras, pero no estudiamos esas sensaciones que nos acompañan las 24 horas del día. Muchos padres están preocupados por el desarrollo emocional de sus hijos y no saben qué hacer. Algunos recurren a libros, internet e incluso buscan ayuda de profesionales. Pensando en la carencia que puede generar en las familias el aprendizaje sobre salud emocional, la psicóloga Priscila desarrolló un proyecto denominado Taller de Emociones, dirigido a niños.


La psicóloga Priscila elabora materiales para el trabajo de salud emocional con niños

Ella dice que todo el comportamiento se copia. Entonces, todo lo que hacen los padres tiene un impacto en la vida de sus hijos. Si en casa los padres no se ocupan de sus propias emociones, no hablan de sentimientos, automáticamente el niño aprenderá a no hablar y tampoco a tratar con los sentimientos. Va a pasar por alto cómo se siente y puede que le lleve años pensar en ello. "Es fundamental que la madre y el padre le den libertad al niño para que hable de lo que está sintiendo, para escuchar al niño, para observar todos los síntomas que pueda presentar. Eso sucede en casa y aprende de ello. Si los padres niegan hablar de emociones, solo pelean, entonces automáticamente este niño negará sus emociones y aprenderá a pelear. Si esta familia es una familia que no puede resolver conflictos, el niño también aprenderá esto ”, dice Priscila sobre el comportamiento. de los padres reflejados en el comportamiento de sus hijos. También advierte a los padres que deben pensar en qué educación quieren brindar a su hijo, qué principios quieren enseñar y cómo quieren que ella conozca y comprenda las emociones.


“Muchas veces los adultos no se detienen a prestar atención a las emociones del niño que está dentro de la casa y, les guste o no, no saben cómo vivir cada una de las emociones”. Priscila Amâncio


La psicóloga Priscila en un taller de emociones preparado para enseñar a los niños sobre inteligencia emocional


¿Qué es el Taller de Emociones?

El taller de emociones es un proyecto desarrollado por la psicóloga Priscila Amâncio, con una duración de dos horas y media, donde los niños interactúan y realizan actividades relacionadas con el conocimiento de las emociones y sus características. “Quería hacer el taller de emociones porque los niños saben expresarse más que los adultos. Los adultos muchas veces no se detienen a prestar atención a las emociones del niño en casa y lo quieran o no, se quedan sin saber vivir cada una de las emociones ”, comenta Priscila sobre su objetivo con el taller.

Niños participando en el Taller Emocional de la Organización Social Vida Plena con la psicóloga Priscila

Al final, los niños reciben un obsequio para recordar lo trabajado en las actividades, este obsequio es una representación física de cada una de las emociones. Uno de los ejemplos es una masa blanda que el psicólogo usa en talleres para tratar el disgusto, otro ejemplo es calmante, una actividad que se usa para hablar sobre el control de la ira. Priscila fue invitada a realizar un taller sobre emociones en la Organización Social Vida Plena, se identificaron muchos niños deprimidos con condiciones graves, aceptó el desafío e invitó a participar a Cáritas, trabajadora social de Asped. En total 7 niños participaron en este primer momento del taller.



Participantes del Taller de Emociones y Priscila

“Fui con Priscila el día que fue a desarrollar el taller de emociones y fue una bendición, a los niños les gustó mucho, me invitó a formar un equipo multidisciplinario, no solo con una psicóloga sino también con una trabajadora social. Hablé con la directora del Instituto y así surgió esta alianza, la directora referirá a los niños que identifique que necesitan atención psicológica continua, no solo a la Oficina das Emoções, sino también tratamiento, a Asped en nuestro proyecto social, que es Asistencia gratuita o de pago ... Tenemos planes para desarrollar allí varias acciones más, no solo el taller de emociones ”, dice Cáritas, trabajadora social de Asped. La psicóloga ya ha realizado este tipo de cuidados grupales con niños en varias ocasiones en su consultorio.


Aquí hay 7 consejos sobre cómo enseñarle a su hijo sobre las emociones


1 - Acepta tus emociones primero

Muchos padres no comprenden el comportamiento de sus hijos. Es posible que esto ya te haya enojado, frustrado y explotado accidentalmente. Tenga la seguridad de que si esto ya le ha sucedido, no es el único. Pero tenemos que hablar de esto. No podemos ayudar a nadie si no estamos bien. ¿Cómo podría ayudar a su hijo enojado y frustrado a superar este momento en el que usted también se encuentra a menudo en el apogeo de sus emociones? Bueno, en esos momentos, puedes respirar profundamente y pensar. Recuerde que su hijo todavía está aprendiendo a relacionarse y a lidiar con el mundo, mientras que usted ya tiene más bagaje de vida y madurez cognitiva. No le cobra por actuar como un adulto maduro, pero sea ese adulto de referencia para ella. Acepta tus emociones y respeta tus límites.


2 - Nombra las emociones y sus características

Cuando enseñe al niño sobre las emociones, nombre cada una de ellas. El nombre puede parecer un poco tonto, pero en realidad es muy importante. Nombrar algo nos hace reconocer que es real, nos ayuda a entender cómo funciona. Además de nombrarla, recuerda hablar de las características de esa emoción, ya sea emocional o física. Por ejemplo, cuando estás triste hay opresión en el pecho, ganas de llorar, sensación de soledad y abatimiento. Muchos niños se confunden a la hora de explicar lo que sienten porque no conocen el nombre de los sentimientos que les suceden en la cabeza.


3- Ejemplifica

Al enseñar a un niño es muy importante recordar usar ejemplos cotidianos para que pueda reconocer el nombre y las características de esta emoción en la vida cotidiana.


4 - Directo

Ahora que ha aprendido sobre las emociones, es hora de que aprenda qué hacer con esas emociones y usted puede ayudarla en ese camino. Aquí hay algunos ejemplos utilizados por la psicóloga Priscila que pueden ayudarlo:

  • Ira: ¿Puede el niño estar enojado? ¡Sí! Pero, ¿debería sacar su enojo golpeando a alguien? No. Puede pensar en ese enojo, respirar profundamente y contar del 1 al 10.

  • Tristeza: ¿Puede el niño sentirse triste? ¡Sí! ¿Pero deberías mantener la tristeza en tu corazón? No, esta tristeza oculta puede convertirse en amargura y rencor. En cambio ella puede llorar, hablar de esta tristeza, recibir abrazos, besos.

  • Disgusto: ¿Puede el niño sentirse disgustado? ¡Sí! ¿Pero debes encontrar la comida repugnante? No es saludable encontrar alimentos repugnantes, puede dañar la dieta del niño. En cambio, dirija su disgusto a las cosas sucias que no se deben comer, como la caca.

  • Miedo: ¿Puede el niño tener miedo? ¡Sí! ¿Pero deberías tenerle miedo al gecko? No sería un miedo necesario. El miedo nos ayuda a percibir el peligro, así que dirija el miedo del niño hacia situaciones de peligro real.

  • Alegría: ¿Puede el niño sentir alegría? ¡Sí! Pero, ¿debería sentir alegría después de recibir noticias tristes o pelear con alguien? No, sería una forma de negar otros sentimientos. Hay un momento para todo, incluso para sentirse feliz.



Ejemplo lúdico de las emociones cotidianas de una persona.

5 - Recuerda

Los niños todavía se están desarrollando y son lentos para absorber cierta información, así que repítales esta información con la mayor frecuencia posible. Aprovecha los momentos cotidianos para que los ejemplos estén frescos en tu memoria y en la de ella.


6 - Permitir

Permita que su hijo sea un niño y sienta todas las emociones. Muchos adultos del siglo XXI están experimentando problemas emocionales debido a emociones encerradas en su interior. Permitirse sentir es un desafío para la mayoría de estas personas, ya que muchas no creen que puedan sentirse de diferentes maneras. Las emociones no sentidas pueden convertirse en síntomas e incluso enfermedades. Puede ayudar a su hijo a crecer emocionalmente sano. Dígale en voz alta que puede llorar, que puede sentirse triste, que puede estar enojada, que puede tener miedo. Y que además de poder sentir todas las emociones, ella te tiene a ti, alguien con quien puede contar para desahogarse sobre cómo se siente, alguien que la acogerá. Muestre compasión y comprensión. Ejemplo: “Estoy aquí. Usted puede contar conmigo. Te amo y quiero escucharte ".


7 - Respeto

En el apogeo de las emociones, muchas personas pierden los estribos. No es diferente con los niños. Muchos requerirán su atención, otros espacio. Existe una técnica llamada mirroring, se basa en la idea de que el adulto transmite una emoción o acción al niño y ella lo imita repitiendo lo que hace. Por ejemplo, en el caso de la ira, es hora de que el adulto se agache, respire profundamente frente al niño, la mire a los ojos y lo invite a respirar con él. Si el niño está pidiendo espacio, no insista en acercarse. Podría sentirse violada. En su lugar, puedes decir "Veo que quieres estar solo, siempre que quieras hablar, estoy aquí". Sea amable cuando el niño esté pasando por un momento difícil, una cosa es segura, para el niño todo es demasiado para procesar. Recordar cómo actúas con tus amigos cuando están pasando por momentos difíciles es una buena referencia para saber cómo puedes tratar a tu hijo.


¿Y ahora?

Después de leer todo este texto, es posible que se dé cuenta de la gran diferencia que hace el autoconocimiento al cuidar a un niño.


Personas que construyen conocimiento emocional y se comprenden a sí mismas.

Si siente que necesita ayuda para comprender mejor sus emociones, o si su hijo necesita apoyo psicológico, comuníquese con Asped para hablar con la psicóloga Priscila. Asegúrese de proporcionar un entorno saludable para su familia con inteligencia emocional. En Asped nos preocupamos por tu bienestar y el de tu familia.


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Imagens: Freepik, Asped e Priscila Amâncio





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